Procrastinación y dejar de fumar: cuando el "después" se convierte en una trampa
Procrastinación y dejar de fumar: cuando el "después" se convierte en una trampa
"Empiezo el lunes". "Después de este cigarrillo". "Cuando esté menos estresado". "Hoy tuve un mal día, mañana vuelvo a intentarlo".
Si alguna vez te descubriste pensando algo parecido, no estás solo. Y tampoco significa que te falte voluntad. Muchas veces, lo que aparece es algo muy humano: la procrastinación.
¿Qué es la procrastinación?
La procrastinación es la tendencia a postergar aquello que sabemos que es importante, reemplazándolo por algo que nos brinda alivio o gratificación inmediata.
Y aunque solemos asociarla con estudiar, trabajar o hacer ejercicio, también puede aparecer en el proceso de dejar de fumar.
No siempre se manifiesta como abandonar el objetivo. A veces toma formas más sutiles:
- "Hoy no es el mejor día para dejar."
- "Solo voy a fumar uno."
- "Mañana retomo."
- "Primero necesito sentirme más motivado."
Sin darnos cuenta, terminamos posponiendo el cambio una y otra vez.
¿Por qué ocurre?
Porque nuestro cerebro está diseñado para buscar alivio inmediato.
Cuando aparecen las ganas de fumar, la ansiedad, el estrés o la incomodidad, fumar promete una solución rápida. En cambio, mantenernos comprometidos con nuestro objetivo requiere tolerar esos momentos incómodos.
Por eso, muchas veces no procrastinamos porque no queramos dejar de fumar, sino porque estamos intentando alejarnos de sensaciones difíciles.
La paradoja: procrastinamos dejar de fumar, pero no las ganas
Curiosamente, cuando aparecen las ganas de fumar, solemos actuar de inmediato.
El pensamiento dice "fumá ahora", y obedecemos.
¿Y si hiciéramos lo contrario?
¿Qué pasaría si, en lugar de postergar dejar de fumar, postergáramos el cigarrillo?
No se trata de prohibirte fumar para siempre. Solo de darte unos minutos.
Decirte:
"Puedo fumar después. Primero voy a esperar un poco."
Muchas veces, las ganas suben, alcanzan un pico y luego disminuyen. Y ese pequeño espacio puede ser suficiente para elegir cómo querés responder.
No hace falta esperar el momento perfecto
Uno de los grandes mitos es pensar que primero necesitamos sentirnos motivados, tranquilos o seguros para actuar.
Pero la realidad es que la acción no siempre viene después de la motivación. Muchas veces ocurre al revés: empezamos a actuar y, con el tiempo, la motivación aparece.
No necesitás sentirte listo para seguir avanzando. Solo necesitás dar el siguiente paso.
Un pequeño experimento
La próxima vez que aparezcan las ganas de fumar, probá esto:
- Reconocé que las ganas están ahí.
- En lugar de responder automáticamente, proponete esperar unos minutos.
- Hacé una pausa y observá qué sucede.
- Si necesitás ayuda, entrá a la app y utilizá una de las actividades SOS de 2 minutos.
A veces, la diferencia entre actuar en piloto automático y actuar de acuerdo con tus objetivos no está en eliminar las ganas, sino en aprender a no responderles inmediatamente.
Un día a la vez
Dejar de fumar no consiste en hacerlo perfecto ni en nunca tener ganas.
Consiste en volver a elegir, una y otra vez, aquello que es importante para vos.
Y quizás, la próxima vez que tu mente te diga "mañana", puedas responderle:
"Tal vez el cigarrillo pueda esperar un poco más."
Actualizado el: 18/06/2026
¡Gracias!